TRASTORNOS Y ADOLESCENCIA

5 Causas de algunos trastornos psicológicos y psicosomáticos en la adolescencia

Los trastornos psicológicos y psicosomáticos son dos manifestaciones de cuando algo no va (nada) bien.

Cuando somos padres y madres, o nos dedicamos a trabajar con adolescentes, nuestra tarea es saber discernir cómo se manifiestan estos trastornos y cuál es su función de la conducta social o enfermedad física.

Al generarse una desorganización en el sistema defensivo de los y las adolescentes, deviene una alteración en lo que denominamos “coraza caracteromuscular”, que es la manifestación de síntomas a través de inflamaciones internas, como colitis, nefritis, gastritis, trastornos gastrointestinales.

También podemos distinguir alteraciones evidentes, como cefaleas, dolores lumbares, otras que se pueden localizar a nivel ocular, trastornos auditivos, hipertensión muscular y los cambios hormonales propios de la edad.

Paralelamente, se pueden manifestar otros síntomascomportamentales que suelen ir ligados a los antes descritos,como la anorexia, depresión, aislamiento, ideas suicidas, acoso, violencia, sensación de fracaso y en muchas ocasiones el absentismo escolar.

5 Causas:

  1. El tipo de relación (sana o destructiva) que tanto padres como educadores representan para el adolescente en esta fase de la vida.
  2. Inicio de una vida sexo-afectiva (reconocida o reprimida), que de verse inhibida, deviene la autorepresión, entonces, el adolescente inconscientemente utiliza medidas paliativas como el alcohol y las drogas para domesticar al “monstruo interno”.
  3. Frente al desarrollo evolutivo surge el sentimiento de inseguridad, que, de no ser reconocida y respetada por los adultos, puede llevar al adolescente a un estadio narcisista como mecanismo defensivo, o, a encubrirse en las fantasías y el aislamiento.
  4. Duelo por la recién abandonada infancia, perdida del cuerpo y roles infantiles, así como perdida de atención plena de los padres y madres, si es que la hubo, o en caso contrario, se instaurará la eterna búsqueda de los modelos de padres y madres ideales (fase oral).
  5. La ansiedad y los estados depresivos temporales acompañarán al adolescente en su proceso hacia la edad adulta.

El adolescente, tiende a rechazar la presencia del adulto, por ello la importancia de que exista una figura de referencia, que aporte la sensación de seguridad, complicidad y confianza.

Para seguir con la idea de prevenir este tipo de trastornos, partimos de la necesidad de que exista una figura de apego seguro. Que desde el inicio de la gestación tenga una continuidad de presencia de amor no impuesta.

Es importante saber bajo qué condiciones fue concebido, cómo fue su embarazo, es decir, cómo fue su vida intrautrerina, el momento del parto, lactancia, crianza y la infancia.

Para prevenir trastornos de la realidad, y trastornos psicosomáticos, es fundamental tener en cuenta cómo han sido y son las relaciones existentes en el seno del sistema familiar, ya que van a tener una repercusión importante sobre el desarrollo del carácter o personalidad del adolescente y la forma como se relacione consigo mismo y con los demás, durante la adolescencia y su vida adulta futura.

De esta forma, para las personas que acompañamos estos procesos, podemos correlacionar estos factores determinantes y aplicar el apoyo a la prevención, desde la comprensión en los sistemas familiares, educativos, y sociales y desde allí, podremos abordar la prevención desde un punto de vista biopsicosocial.

Prevenimos: los diferentes tipos de acoso: Bullying, físico, psicológico, económico, verbal, social, cyberbullying, trastornos psicológicos: depresión, ansiedad, miedo, aislamiento, ideas suicidas. Trastornos psicosomáticos: cefaleas, pancreatitis, trastornos digestivos, o psoriasis…

UN ADECUADO PSICOTERAPEUTA

Ser psicoterapéuta en el siglo XXI

Palabras clave: Psicoterapia, sociedad, depresión, ética.

Nuestra sociedad actual, compleja en sí misma, cámbiate, distante de los propios cuerpos y las emociones, inundada por artilugios tecnológicos, relaciones cibernéticas, casi etéricas, invadida en su intimidad por las redes sociales, a la vez que deseosa de ser mirada por el mundo. Entre estos escombros de desiertos emocionales, encontramos hombres y mujeres de este siglo aún en la fase oral, ávidos de conocimiento, en busca de una consciencia, de encontrar la esencia de su verdadero ser.

La labor de ser psicoterapeuta en este ininteligible siglo no es nada fácil, las psicopatologías se van acentuando y evolucionando como plaga emocional diría Wilhelm Reich (pionero en la investigación científica sobre la sexualidad, propulsor de intervenciones preventivas de psicopatologías y biopatías).

Vivimos en una sociedad distresada, impregnada de violencia allá donde vayamos, inmersos en el resultado de ambientes de sistemas rígidos y acorazados, que nos afectan directamente.

Intervención psicoterapéutica

Ante la decadencia de valores en las relaciones humanas, las personas que llegan a nuestra consulta con depresión, tristeza, desanimadas, sin autoestima, apáticas, casi vacías de energía vital, no son más que el resultado del malestar en la cultura diría Sigmund Freud. En el diván reichiano,nos encontramos con personas desempleadas, agotadas de la inestabilidad económica, con miedos, con prejuicios, intolerantes con los congéneres, colmados de evidentes trastornos psicosomáticos, acompañados de sus respectivas inflamaciones silenciosas, o alteraciones sexuales.

Los sistemas educativos decadentes, nos muestran profesores, madres y padres acorazados, rígidos, inaccesibles, por lo que no hace falta adivinar la proliferación de hijas e hijos neuróticos, futuro de nuestra sociedad.

En la práctica psicoterapéutica, vemos que estamos inmersos en una regresión a las defensas agresivas, ya no como mecanismo regulador, sino como caracteres impulsivos, contaminados emocionalmente, estructuras borderline en una palabra. Son todas ellas sintomatologías contemporáneas que han creado un marcado desequilibrio biopsicosocial.

En medio de tan vertiginosos avances tecnológicos, de la ciencia y las redes sociales, se considera importante la formación continua como factor fundamental para la práctica psicoterapéutica.

Hoy más que nunca, la intervención de la psicoterapia se tiene que ver provista del apoyo de profesionales de disciplinas convergentes. Esta es la tarea de quienes nos dedicamos a esta hermosa y no fácil labor. De profundizar en el abordaje del deterioro emocional humano, a investigar y profundizar, a vislumbrar la importancia de preparación personal y profesional.

Parece increíble que aún existan temas que siguen siendo soterrados y llevados a zonas restringidas, temas disfrazados de doble moral, ya sea sobre política, educación encubierta, la miseria sexo-afectiva o la muerte, como algo ajeno al ser humano, anhelante de una inmortalidad vacía.

Psicoterapia reichiana, un enfoque biopsicosocial.

Se trata de un enfoque siempre vanguardista que se nutre y complementa de las aportaciones contemporáneas en la investigación psicoterapéutica y las neurociencias, todo ello con una visión bio-psico-social integrativa. Con bio, hacemos referencia a los procesos del organismo humano, también llamados somáticos o corporales, que devienen de experiencias previas, de respuestas y reacciones necesarias para la sobrevivencia. Con psico, nos referimos a los procesos mentales que definen las cualidades del ser. Finalmente, con lo social analizamos la influencia del entorno donde se desarrolla el sujeto y cómo afecta en su conducta. Observamos las funciones y analizamos las disfunciones, acompañamos los procesos de acuerdo a los ritmos propios del paciente y asignamos pautas claras.

La psicoterapia reichiana es sobre todo, un proceso que se centra en la relación terapéutica y las reacciones espontáneas del cuerpo, órganos y músculos que expresan su propio lenguaje y sus posturas.

¿Quién podría ser un buen psicoterapeuta en el siglo XXI?

De entrada, podría ser una persona que sepa vivir, que siempre este en constante movimiento, que evolucione en sí misma, que se reconozca con sus luces y sus sombras, que se sepa escuchar activamente a sí misma. Tiene que ser primero paciente. En palabras de G. Guasch:

Sólo la experiencia personal puede dar la necesaria profundidad de conocimientos, así que para hacerse analista reichiano la primera necesidad es que el candidato pase él mismo por el análisis. (G. Guasch, Quand le corps parle, 2002).

Como psicoterapeuta, tengo que reconocer que vivimos en un siglo que va a una velocidad vertiginosa, que se mueve en una sociedad donde impera la competitividad, el individualismo y prepotencia, pero también hay que reconocer que existe un deseo de empoderamiento de los individuos y los grupos minoritarios, cada vez más, se crean redes de apoyo mutuo que apuestan por la colectividad, por opciones preventivas en la salud, educación, alimentación y tratando fortalecer relaciones constructivas.

Ser psicoterapeuta en este siglo, resulta interesante, pues ante esta vorágine crítica, también surge una necesidad de ciertas personas que se manifiestan en busca de armonía y tranquilidad. Nuestra labor como artesanos de la psicoterapia, es dar un adecuado mantenimiento para asegurar un buen refugio interior, para ayudar a encontrar la esencia del verdadero ser.

Aldea El Collado, Sierra de Aracena y Picos de Aroche, España

Febrero 2017

PREVENIR LA VIOLENCIA

Tres claves para prevenir la violencia

 

Palabras clave: coraza, autorregulación y resiliencia.

En 1948 Wilhelm Reich retoma sus primeras investigaciones realizadas en Rusia con Vera Schmidt en los años veinte, y habla de dos conceptos básicos sobre la educación infantil, uno es lo que él denomina: coraza y otro es el que se apoya con las investigaciones de Alexander S. Neill que utiliza en su Escuela democrática en Summerhill: la autorregulación infantil. En ese mismo año Wilhelm Reich crea el OIRC (Centro Orgonómico de Investigación Infantil), “cuyo objetivo es la protección y la educación de las mujeres embarazadas, así como la prevención de la coraza caracterológica en los niños y adolescentes” (Guasch, 2007:224) objetivo de donde podemos sacar conclusiones ricas en conocimiento sobre la importancia de la prevención de la violencia y el acorazamiento infantil.

La coraza

La psico-pedagoga María Montero-Ríos explica en Serrano y col. (1997:236-237), “por un lado la coraza es la máscara, el sistema de protección rígido que inmoviliza la energía, las potencialidades del yo, la coraza es la armadura útil al guerrero, inservible dentro del hogar, para jugar con los hijos, para abrazar al compañero/a. El problema deviene cuando el adulto se deja puesta esa coraza y la usa de igual manera con sus hijos y su compañero/a y eso se reproduce frecuentemente en los hijos dentro de las aulas escolares y por lo tanto sin una afectividad en la convivencia escolar”. Entonces bien podemos deducir que las conductas violentas en los niños y niñas son el resultado de lo no-natural.

“Los niños ven, los niños aprenden, los niños hacen”

Por lo tanto, la coraza es una barrera rígida que no deja sentir, tiene su utilidad como defensa, pero en la medida en que un niño va perdiendo el sentimiento, las sensaciones, entonces pierde la emoción (acción) hacia la vida y precisamente por esa razón tenemos como estrategia preventiva y autorreguladora de la aplicación de las artes expresivas como la expresión corporal, el dibujo, pintura, la expresión verbal: narrativa, cuento y poesía y el teatro, y eso es lo que pretende este proyecto, que los niños y niñas recuperen y/o mantengan la alegría de vivir en un contexto de paz y noviolencia.

La autorregulación

El otro concepto que integramos es el de la  autorregulación infantil que es visto desde una óptica donde “todos los seres vivos tienen la capacidad de ir desarrollando sus potencialidades, buscando y gestionando los medios para ello. Esta capacidad de autorregulación es consubstancial a la vida misma, y si el medio, el ambiente, no obstaculiza o altera, se irá desarrollando y manifestando”. Montero-Ríos en Serrano y col. (1997:237).

“Los niños aprenden a reconocer sus propios límites, respeto y tolerancia”

En definitiva que, las relaciones, son de vital importancia para el desarrollo evolutivo y por lo tanto educativo, desde el comienzo de la vida (madre y padre) que son los pilares que desempeñan un papel decisivo en la regulación de su conducta  y en su forma de responder  ante la adversidad. Es fundamental tener en consideración que “cuando el adulto responde con sensibilidad y consistencia a las demandas de atención del niño, le ayuda a desarrollar la confianza básica en su propia capacidad para influir en los demás con éxito e información adecuada sobre cómo conseguirlo, como consecuencia el niño desarrolla la figura de apego…” Díaz-Aguado, M. 2006:38). Desde esta primera tarea evolutiva correspondiente a los padres, madres o sustitutos y familiares cercanos, entonces el siguiente paso será para los profesores de la educación infantil y desde allí los niños y niñas integrarán patrones de conducta autorregulados.

La resiliencia

Un tercer concepto que utilizamos tiene su fundamento en 1985 cuando el psiquiatra infantil Michael Rutter, adaptó al ser humano el concepto de la física: resiliencia, que se refiere a la capacidad de un cuerpo de resistir, ser fuerte y no deformarse, quedando la adaptación al ser humano, de la siguiente forma: “resiliencia es la capacidad de prevalecer, crecer ser fuerte y triunfar a pesar de las adversidades… esta no se adquiere evitando riesgos, sino mediante el control de la exposición a los mismos”, Castells, P. (2007:45). Con ello podemos explicar por qué algunas personas en circunstancias adversas, con grave deterioro familiar, de salud, entorno desfavorable, drogadicción, alcoholismo, etc. consiguen sobreponerse a estas condiciones de vida.

“El conjunto de atributos y habilidades internas para hacer frente, de forma adecuada y efectiva a factores estresantes y a situaciones de riesgo”.

Cuando las personas, principalmente niños y adolescentes, logran sobreponerse al efecto negativo de la exposición de factores de riesgo, evitándose situaciones críticas de estrés o estrés postraumático, pueden llegar –incluso- a alcanzar un alto nivel de competencia social, autonomía y logro, podemos decir entonces, que estamos hablando de personas resilientes. Mientras que la resiliencia hace referencia a una serie de recursos internos para ajustarse o afrontar situaciones de riesgo…el trauma inhibe.

 

Referencias bibliográficas

  • Castells, P. Víctimas y matones. Ediciones Ceac, Barcelona. 2007
  • Días-Aguado, M. Del acoso a la cooperación en las aulas. Pearson Educación. Madrid. 2006
  • Guasch, G. Wilhelm Reich.Biographie d´une passion. Éditions Sully, Vannes Cedex, France. 2007
  • Serrano, X y col. Wilhelm Reich, 100 años. Publicaciones Orgón, Valencia, 1997

CUERPO Y EMOCIONES II

La sabiduría del cuerpo y la magia de las emociones.

(Segunda parte)

 

Publicado en Revista “El despertador” No. 2, Sevilla, Mayo 2009

 

En el anterior número de “El despertador” iniciamos con una breve descripción de la importancia de escuchar lo que sabiamente nos trasmite nuestro cuerpo y cómo afectan las emociones recíprocamente sobre el estado de ánimo, autoestima y nuestra conducta. Ahora propongo profundizar un poco recomendando ejercicios básicos, para que nuestros lectores vayan haciendo una autoevaluación de las reacciones de su cuerpo y las emociones que surgen cuando ponemos atención a nuestro cuerpo durante unas semanas. Yo como psicoterapeuta analista reichiano, trabajo con el cuerpo que habla, el cuerpo que siente, el cuerpo que goza, de la organización del yo corporal, de lo consciente y lo inconsciente del cuerpo, y cómo esto mismo nos ayuda a comprender nuestro carácter que se manifiesta seguramente a través de la forma y expresiones corporales. Ésta es la manera de que por medio de las manifestaciones expresadas, el mismo cuerpo nos hable de su geografía y su propia historia. Ya en el artículo anterior habíamos hablado del primer segmento: el ocular, ahora retomando el hilo, continuaremos con las descripciones que nos pueden dar pistas sobre nuestra personalidad a través de lo que comunicamos y lo que los demás perciben a través de nuestro cuerpo y los segmentos emocionales.

El segundo segmento es el oral, hay que observar qué es lo que pasa a nivel de nuestra boca. Aquí recomendaremos a nuestros lectores que pongan atención en el ¿cómo hablamos?, ¿qué tono solemos usar?, ¿cómo es nuestra respiración cuando nos referimos a algo o alguien que nos perturba que nos hace contraernos?, ¿nos permitimos expresar sonidos suaves o fuertes? A nivel emocional es importante ver cómo nos sentimos cuando nos tenemos que quedar callados ante lo cual puede tener como resultado puede haber conmoción, disgusto, necesidad de separación o evadirse, depresión, resentimiento, rabia inhibida.

En el tercer segmento encontramos el bloqueo cervical. Se recomienda poner atención en ver qué pasa en la musculatura profunda del cuello. Escuchar cómo son los sonidos que emitimos en la garganta (agudos, graves, roncos, o con ligeras molestias al trabar) y sus movimientos más sutiles. Basta con pedir que se imite la actitud de contener la ira o el llanto para comprender la función emocional del acorazamiento del cuello. Los movimientos de la nuez de cuello, muestran claramente cómo solemos tragar “literalmente” un impulso de rabia o de llanto. Los sentimientos que pueden surgir a nivel de la emoción suelen ser de abandono, sensación de vivir en un desierto emocional. Si logramos transformar esas emociones nos veremos capaces de sentir simpatía, ganas de experimentar cosas nuevas, interés en otras formas de percibir la vida, etc.

En el cuarto segmento, el torácico, nos fijamos cuando tenemos la sensación de cargar un bulto sobre los hombros y la parte alta del tórax. El acorazamiento torácico se expresa en una actitud crónica de inspiración, respiración superficial e inmovilidad de la caja torácica. Vale la pena preguntarnos sobre las emociones encontradas en esta parte del cuerpo que cubre al corazón, por lo tanto, nos remite a las emociones más profundas y más sensibles, que van desde el amor, nostalgia, ira, odio, tristeza, soledad, felicidad, incertidumbre, ambivalencia o angustia. La expresión de la coraza torácica es esencialmente de autocontrol y contención. ¿Qué tanta carga emocional podemos aguantar sobre nuestros hombros y pecho?

El quinto segmento o diafragmático, incluye el músculo del diafragma o plexo solar, estómago, páncreas e hígado. Se puede encontrar que, cuando se mantiene limitada la respiración y se sostiene demasiado es un indicador de que se está bloqueando en el plexo solar, en este caso hay que observar cómo está ocurriendo la liberación de energía, pues si está bloqueado el diafragma, generalmente impide el flujo de las sensaciones y corrientes de energía naturales. El organismo acorazado en este segmento tiene un choque emocional indefinido entre el placer y angustia. Pregúntese: ¿Mantengo limitada la respiración? ¿La sostengo demasiado?

En el sexto segmento, el abdominal. Se observa a los músculos laterales que van desde las costillas inferiores hasta el margen superior de la pelvis, incluyendo la espalda. Este segmento influye mucho sobre la autoimagen (inconsciente) del cuerpo, si no hay una adecuada autopercepción, entonces ocurren los trastornos alimenticios: bulimia y anorexia debido a una autoimagen distorsionada, lo que desencadena una baja autoestima. Emocionalmente nos encontramos con sensaciones de agitación, desesperación o dolor. La disolución emocional del sexto segmento suele ser complicada, debido a que el abdomen abarca una parte considerable del cuerpo y órganos internos, además de la espalda, en donde suelen concentrarse la mayor parte de las tensiones y cargas emocionales, por ello invito a que nos cuestionamos sobre las colitis, nefritis, lumbalgia, cólicos, etc., que no son espontáneos o al azar.

En cuanto al último segmento definido por W. Reich como segmento pélvico, incluye todo lo relacionado con las funciones sexuales y genitales, incluso desde las primeras sensaciones en donde se pudieron plasmar una serie de emociones encontradas o reprimidas en la primera infancia. Muchas veces se puede encontrar que los músculos de esta parte del cuerpo están contraídos y carecen de expresión, esta falta de expresión es la expresión emocional de la sexualidad inhibida, y se suele decir que la pelvis está “muerta”. Si ponemos atención a esta parte del cuerpo, nos daremos cuenta de que podremos encontrarnos con la necesidad de cubrir sensaciones placenteras, de sensualidad y sobre todo de afectividad. Entonces demandamos más caricias por parte de nuestra pareja, más arrumacos, más cariños, en definitiva más amor y apego. Si ante la frustración de la demanda este segmento se queda bloqueado, como en todo dominio de lo viviente, también en la pelvis el placer inhibido se convierte en rabia y la rabia inhibida en espasmos musculares. Sucede que las sensaciones de placer se convierten inevitablemente en impulsos de cólera, pues la coraza no permite el desarrollo de movimientos involuntarios, de convulsiones, en este segmento.

Como hemos podido ver a lo largo de estos dos artículos, cada segmento se comprende como una parte holística donde los dos ejes de la sabiduría del cuerpo y la magia de las emociones se entrelazan en una realidad energética, corporal y mental en cada ser humano, lo que nos permite re-conocernos y autoevaluación para lograr una re-evolución de crecimiento y excelencia personal.

La psicoterapia reichiana ofrece resolución de conflictos con un trabajo profundo o breve ante conflictos emocionales, en cada uno de estos niveles psico-somáticos, por medio de intervenciones corporales que provocan reacciones psico-emocionales y bio-energéticas capaces de producir una reestructuración, favoreciendo una sana psico-afectividad, elevando la autoestima, mejorando la calidad de vida que ha sido limitada o irrumpida incluso desde antes del nacimiento.

CUERPO Y EMOCIONES I

La sabiduría del cuerpo y la magia de las emociones

(Primera parte)

 

Publicado en Revista “El despertador” No. 1, Sevilla, marzo 2009

 

Actualmente el ser humano está inmerso en un mundo que día a día se transforma, en el que la diversidad predomina, en donde se han quebrantado los límites sociales, culturales e ideológicos, distintas maneras de percibir las creencias, las variadas ideas políticas e incluso formas distintas de concebir la realidad, todas ellas coexisten en esta, nuestra única madre tierra (Gaia, Tonantzin tlalli, Pachamama, etc.). Parece una paradoja que en un mundo donde los sistemas de comunicación nos permiten un conocimiento global de la realidad de nuestro mundo, de los constantes descubrimientos que existen en el universo (macrocosmos) y aún más los del cuerpo humano (microcosmos), el hombre actual está redescubriendo las relaciones que tienen estos dos ejes de la vida en una unión a través de una energía vital. Y a su vez, tal es la necesidad de relaciones cotidianas con otros sujetos, automáticamente se piensa en encontrarse con algo más que un cuerpo, es alguien que expresa emociones, sensaciones, percepciones, ideas o imágenes.

El cuerpo tiene sus propios códigos de expresión y comunicación, que van desde la forma de cómo se mueve y las posturas que adopta hasta las gesticulaciones. El cuerpo humano es un gran imitador y delator, y en cada cultura se expresan diversas formas de ser y estar presentes con el cuerpo de una manera propia como distintiva de otras. Es bien sabido que el ser humano es el único animal capaz de fingir una expresión de euforia, melancolía o ira, de hacerla surgir o desaparecer súbitamente, es capaz de controlar su rostro y utilizarlo para transmitir mensajes reales y falacias desde su memoria corporal, es posible que adopte infinidad de expresiones.

El estudio de las interrelaciones entre los diversos sistemas bio-psico-sociales y su influencia sobre la salud o deterioro del cuerpo, son fundamentales para su encuentro en la obra del Dr. Wilhelm Reich, misma que habla de la importancia del carácter, la energía, la respiración y la expresión de la integración corporal en la introducción al trabajo directo con el ser humano. El encuadre clínico dentro de la metodología psicosomática, reichiana y post-reichiana de vanguardia se ha ido consolidando al sentir la importancia de descodificar el inconsciente a través del lenguaje corporal. Por lo tanto considero que, para cualquier proceso terapéutico que de importancia al cuerpo, su entorno, sus creencias y sus significados, es necesaria una buena fundamentación basada en las aportaciones contemporáneas de la evolución del trabajo reichiano.

Cada ser humano es presa fácil de sus propias trampas, lo que puede traer como consecuencia la retención de conflictos y emociones mediante una retención respiratoria, tensiones musculares, crispaciones crónicas, picores en la piel, espasmos abdominales, etc. Pues al no dar importancia a lo que el cuerpo nos dice, se cierran puertas a ayudas complementarias para el mejoramiento y el logro de una salud autorregulada, contribuyendo al deterioro e incluso la autodestrucción personal (depresión, estrés crónico, bulimia, anorexia, obesidad, adicciones, etc.). La visión reichiana ofrece nuevas perspectivas de percepción sobre la realidad con mejores resultados prácticos en la vida cotidiana.

El ser humanos es una unidad funcional psique-soma y eso ya es una línea innovadora de prevención de las psicopatologías y problemas emocionales que afectan al cuerpo y todo lo que conlleva, se crean mecanismos de defensa, que son mecanismos de adaptación, que cada individuo ha tenido que desarrollar para poder sobrevivir, para protegerse de ciertas pulsiones, deseos, necesidades básicas negadas, incluso antes del nacimiento, desde el periodo de gestación y la primera infancia.

Cuando he impartido mis talleres y explico la existencia de una coraza caracterial y corporal como lo propone W. Reich, trato de crear la atmósfera que propicie al abandono de uno mismo, a la rendición total, a dejarse llevar por las corrientes vegetativas que fluyen por el cuerpo y la liberación de los pensamientos estresantes de la vida moderna, donde nacemos y renacemos en la esencia misma en busca del contacto con lo más esencial, lo más primitivo del ser y lo que nos puede conectar con naturaleza real del animal humano. Bajo este rubro, se centra la atención sobre los obstáculos emocionales, que son todo aquello que  impide el flujo energético con facilidad de algunas emociones básicas como el miedo, tristeza, ira, alegría, amor, ansiedad… mismas que tienen un efecto directo sobre los procesos psicológicos y corporales.

Cuando la persona acepta trabajar con su cuerpo, se designan ciertos movimientos neuromusculares sugeridos por el terapeuta reichiano, abriendo caminos inexplorados para cada persona, mientras al paso del tiempo muy sutilmente se comienza a dar cuenta, de que los demás lo empiezan a percibir diferente, y se atreve a decir no, a dar y recibir sin miedo a la negación, y asimila y procesa su vida de otra forma. Y así vamos desglosando su vida, pues el darse cuenta, no es lo mismo que saberlo.

El cuerpo tiene un lenguaje y un comportamiento que está plasmado en su historia y geografía personal, en donde nos encontramos con el concepto de acorazamiento corporal que W. Reich encontró a través de sus investigaciones, enfatizando la existencia de bloqueos emocionales que se quedan enquistados en el cuerpo humano en siete niveles: el segmento ocular, el segmento oral, el segmento cervical, el segmento torácico, el segmento diafragmático, el segmento abdominal y finalmente el segmento pélvico.

A continuación, daré una breve descripción de ejercicios básicos para que nuestros lectores hagan una autoevaluación sobre las reacciones de su cuerpo y sus emociones durante unas semanas.

El primer segmento que es el ocular, tiene que poner atención en darse cuenta qué es lo que sucede a nivel de la mirada, con qué personas frunce el ceño cuando se las encuentra por la calle o se ve en la obligación de ir a visitar. Tiene que fijarse qué es lo que pasa tanto por su parte como de la otra persona. Se pueden encontrar contracciones e inmovilizaciones en la frente, carente de expresión o arrugada en exceso y la mayoría de los músculos de los ojos, de los párpados, la frente, y las glándulas lacrimales, etc. Las expresiones  de la mirada vacía que suele indicar evasión de la realidad el ojo como el oído y la nariz, pertenecen al primero de los siete niveles, siendo la sede de los tres sentidos que son: la vista el oído y el olfato. Es importante este segmento, debido a que un tercio de nuestras vías nerviosas están destinadas a los ojos…

ACOMPAÑAR LA INFANCIA

Cómo acompañar las necesidades sexuales en la infancia

 

Publicado en Revista NATU No 1, Sevilla, Octubre-Noviembre 2017

 

Para poder acercarnos a un mejor entendimiento del proceso de desarrollo evolutivo natural de la sexualidad infantil, es importante aprender a reconocer que el adulto se relaciona desde un despertar de recuerdos, emociones y sensaciones conscientes e inconscientes de la propia infancia. Esto puede abrir una ventana que permita un contacto más sutil de autoconocimiento para acompañar mejor a los niños en momentos concretos.

 

Esta forma en que nos relacionamos con los niños, acompañada de un despertar de sentimientos y actitudes que muchas veces afloran desde lo más recóndito de la propia infancia, y que vamos reproduciendo en mayor o menor medida a través de reacciones, a menudo nos llevan al lado opuesto de lo que queremos: a la negación, la represión, la proyección, etc. Estas son actitudes que están presentes en la crianza y la educación sexual que trasmitimos a los niños dentro del sistema familiar.

 

A principios del siglo pasado, Sigmund Freud fue pionero en romper abiertamente con la moral autoritaria. Afirmó la existencia de la sexualidad infantil. Luego un discípulo suyo, Wilhelm Reich incursionó, con todas sus consecuencias, para salvaguardar la vida natural y sexual de la infancia, poniendo los medios necesarios para que las nuevas familias tuvieran el conocimiento para acompañar los procesos evolutivos naturales de todo ser humano, poniendo en práctica claves prevenir futuras distorsiones en relación con la vida sexual natural de cada individuo, tomando consciencia de los procesos biológicos de placer, evitando futuros bloqueos emocionales y afectivos, por mencionar algunos, la importancia del maternaje, la lactancia, al apego seguro, los besos y abrazos, la mirada, el tono de voz, como fuentes prevención de la coraza.

 

En la actualidad los sistemas familiares han evolucionado y se van transformando, pero las esencias de base siguen siendo las mismas. La figura femenina y la masculina son los pilares de referencia, que se transmiten con todas sus connotaciones, positivas y negativas. Por ello es fundamental la presencia consciente del adulto: marcar límites, pautas, llegar a acuerdos entre adultos y niños… Es importante porque los adultos somos el reflejo de una realidad social y cultural.

 

Un acompañamiento consciente en la sexualidad infantil conlleva adultos preparados, con conocimiento de sus propias limitaciones e inhibiciones, previniendo así la transmisión de esas restrictivas y salvaguardando la alegría y curiosidad innatas, fomentando su propia autorregulación y evitando futuras perturbaciones sexo-afectivas.  La comprensión y calidad natural de la sexualidad del futuro adulto, su autoestima y potencia psicosexual van a depender en alto grado de la respuesta y actitud del adulto actual frente a las fuentes de placer y autosatisfacción del niño actual.

 

Algunas claves para acompañar la sexualidad infantil

  • No reprimir verbalmente, tonos, miradas, gestos, indirectas, murmullos, silencios, desviar o evadir las preguntas previniendo el sentimiento de culpa.
  • Permitir/Tolerar, Si no se sabe qué decir o cómo reaccionar es mejor no actuar y acompañar con presencia firme.
  • Afirmar, Responder con afirmaciones puntuales ayuda a que integren de forma clara sobre su autoimagen y autopercepción.
  • Ofrecer respuestas adecuadas de sus genitales, con idéntico valor y significado al pene y la vulva.
  • Respetar la libertad sexual en los juegos espontáneos y no forzados entre iguales de edad, sin interferencias.
  • Valorar su deseo y sus sensaciones como algo hermoso y lleno de sentido.

 

 

PREVENCIÓN EN LA ADOLESCENCIA

Cuatro claves para prevenir desastres emocionales en adolescentes

Cuando llega la adolescencia, en su plena efervescencia de pasión y avidez, por un lado para la mayoría de padres y madres, puede resultar la fase menos fácil a tratar, menos fácil para lidiar con sus hijas/os. Paralelamente, es la vivencia misma de las/os adolescentes, que puede ser el mejor o peor momento de su vida mientras la están atravesando, con todos los ingredientes  biopsicosociales.

Para muchos padres y madres, suele ser un punto crítico, algunas veces desesperante, al no verse con las herramientas adecuadas para afrontar y acompañar a esos seres que hasta hace poco se van quedando como el recuerdo de fotografías de caritas preciosas y angelicales. Esos hermosos seres se van transformando tan rápido que no alcanzan a encontrar el punto de intersección, de encuentro, y ni con magia suelen “adivinar” lo que sus adolescentes quieren o necesitan. Sin darse cuenta, algunas veces al intentar intervenir para apoyarles, los orillan al otro lado de la razón, al lado del rechazo al alejamiento y la confusión.

Un punto clave a revisar y tomar en cuenta para facilitar y prevenir desastres emocionales y no abrir heridas, tanto para los unos como para los otros, es tratar de abrir cuatro “Canales de comunicación”:

 

  • Atención plena en la expresión de las y los adolescentes.
  • Descifrar qué hay en los cimientos de sus conductas.
  • Acompañar y validar los procesos de frustración.
  • Congruencia con las normas / límites familiares.

 

  1. Atención plena en la expresión

Cada expresión emite un tipo de información, como padres y madres es nuestra responsabilidad tener un campo receptivo abierto y tenemos que estar atentos a lo que trasmiten y cuáles son sus necesidades básicas a cubrir y sus funciones vitales, tenemos las  emociones, sensaciones, alegría, placer, curiosidad, aislamiento, miedo, angustia, frustración…

El tipo y la forma de alimentación, la ropa, móviles, videojuegos, acceso a las redes sociales. Es importante tener en cuenta, qué modelo de construcción social es la que les hemos heredado, si ha sido impuesta por elección nuestra, o les hemos respetado su ritmo y sus procesos de forma natural, ese es un punto que siempre tenemos que reflexionar, antes de reaccionar ante sus conductas que no entendemos.

 

  1. Descifrar qué hay en los cimientos de sus conductas.

Si lo que trasmite es evitación, rechazo, acercamiento excesivo por miedo, destructividad, dependencia, sumisión. La asignatura para los padres y madres será indagar en dónde está anclado el bloqueo, desde cuándo, desde dónde, cuál es la función de su reacción, y desde allí acompañar concientemente.

 

  1. Acompañar y validar los procesos de frustración.

El acompañamiento podrá ser más complejo que el de la infancia, pero necesario en todos los casos, pues tenemos que asegurarnos que ellos están recibiendo la comprensión de nuestra parte, que los reconocemos como seres autónomos, ya dueños de sus miedos y angustias, de sus éxitos y frustraciones, y desde allí contenerlos, sostener sus frustraciones y “estar” a su lado en entrega absoluta, lo que les va a permitir en el futuro mantener una red de confianza, de autorregulación y resiliencia frente a relaciones destructivas.

 

  1. Congruencia con las normas / límites familiares.

Si durante su infancia había que repetir una y otra vez las normas de casa, ya en esta fase, la clave está en no ser rígidos, pero sí rigurosos, puesto que su estructura de carácter ya se ha cimentado (aunque no por ello definitiva), ahora hay que darle mantenimiento continuo, para prevenir el deterioro emocional y vincular entre los miembros del sistema familiar (sea cual sea la estructura). Ser flexibles no significa ceder en todo, es llegar a acuerdos claros respetuosos y libres. Sabiendo que siempre hay una repercusión congruente con el compromiso social.

 

Con estas breves claves, sólo pretendemos dar pistas, para obtener resultados óptimos para las y los adolescentes. Sin embargo, en esta fase de la vida, no podemos hablar de generalidades, ni de resultados cien por ciento seguros, que sean acordes con nuestras expectativas como madres y padres, siempre es óptimo tener un grupo de referencia con profesionales cualificados, o sesiones puntuales a nivel individual.

 

ABRÁZALOS ESTRECHAMENTE

Abrázalos estrechamente y después déjalos ir…

 

Publicado en Revista NATU No 2, Sevilla, Diciembre 2017 – Febrero 2018

 

Cuando leí por primera vez este título, fue en el viejo librero de mi padre, sin saber si quiera el gran tesoro que significaría en mi incierta vida futura como padre. En mi proceso evolutivo, fui vislumbrando que habría que abrir brechas, para que los caminos de las niñas y niños del futuro, pudieran fluir en valores de su propia naturaleza humana, de amor, respeto, tolerancia y crecer en libertad. Para ello habría que prepararse para poder acompañarlos en su camino, hasta que por sí mismos lo guíen con seguridad, confianza, templanza en todas sus relaciones y respeto a todas las formas de vida, paralelamente agradecer, el regalo de la vida, descubrir cada día el don de ser madres y padres.

El neuropsiquiatra Wilhelm Reich ya en el siglo pasado, fue pionero en proponer medidas preventivas para el acorazamiento del recién nacido, también en dar un seguimiento para prevenir las neurosis y distorsiones de la realidad, con el objetivo de acercarse hacia un carácter autorregulado, más resiliente diríamos en nuestros días.

Criar en el siglo XXI es todo un reto, y así como las antiguas civilizaciones tenían sus propias formas de criar y sus propios modelos educativos, nuestra sociedad actual necesita de personas más cercanas a la naturaleza humana, a la autenticidad de la persona, que se reconozcan y se amen a sí mismas, que nutran con afectividad, con vínculos, con tacto, sin superponerse unos sobre otros, sino a través del reconocimiento mutuo, de acceso al placer y la frustración sin quedarse instaurados en ellas.

En la actualidad existen tantos modelos educativos, casi hechos a la medida, unos más convencionales y otros que optan por un acompañamiento respetuoso y consciente para sus hijas e hijos, donde se tome en cuenta seguir un hilo conductor en el continuum de la vida, desde la concepción, el embarazo, el momento del parto, la lactancia como una relación oral de fuente de placer y no sólo nutritiva, la crianza y durante la infancia los diversos modelos educativos, con los que tenemos más simpatía y a los que podemos acceder.

Para quienes quieren llegar a ser madres y padres, así como para quienes ya lo son, la respuesta a la cuestión de cómo criar en valores más naturales, se basa en la relación entre la madre y el padre, ya que son las figuras de referencia para sus futuras relaciones con el mismo sexo o del sexo opuesto, por lo tanto, el cómo se relacionen entre sí, va a permear sobre el carácter de nuestros hijas e hijos. Es incluso una oportunidad para prevenir la violencia de género, afianzar su autoestima y crear una estabilidad emocional y afectiva.

Todas aquellas personas que acompañan los procesos de la infancia en los ámbitos de salud y educativos, deberán tomar en cuenta la importancia de saber observar sin juicio, de intervenir con ética y profesionalidad, de desarrollar el arte de saber estar para acompañar al ser. Cada reacción es un indicador de la relación que están viviendo con quienes somos sus figuras de referencia, es allí donde se instauran los patrones de conducta.

Para amar, abrazar y dejar ir a nuestras hijas e hijos de la vida, ávidos de explorar, curiosear, amar la vida en su plenitud, para que creen sus propios caminos como los cauces de los ríos que siempre regresan a la mar, es fundamental reconocer la mochila de cosas pendientes que llevamos los adultos, y que esa mochila no sea su herencia.

FAMILIA Y CONFLICTOS

Seis pasos para resolver conflictos de familia

 

Así como cada familia es un universo, los conflictos son algo innegable dentro de los sistemas familiares.  Si existe un problema psicológico en la relación familiar, no acudimos a la vecina, ni vamos con un ingeniero, así como cualquier avería del auto, no vamos con un psicólogo.

Cierto es que algunas heridas emocionales no las podemos olvidar tan fácilmente, pero sí está al alcance de todo mundo tomar la iniciativa de buscar ayuda profesional, y resulta imprescindible tener la actitud de salir adelante a pesar de los desagradables caminos tortuosos, cuando pareciera un camino sin fin.

 Los seis pasos sugeridos para resolver conflictos familiares:

  • Planteamiento del problema

El tono y las formas de cómo se plantean los problemas, pueden venir de interminables y agotadoras discusiones inútiles. Por ello, hay que entrenarse en la comunicación verbal y no verbal, en saber detectar cuándo ocurren sensaciones intensas en nuestro cuerpo y aprender a detectar las reacciones más sutiles del otro miembro de la familia en conflicto.

  • ¿Qué es lo verdaderamente importante?

Tenemos que aprender a desarrolla la capacidad de dar importancia  a lo que la tiene, lo imprescindible, lo relativo de las cosas. Según vayamos viviendo la experiencia crítica, también tenemos que aprender discernir qué es lo que realmente que importa, y automáticamente lo demás se coloca y lo podremos entender.

  • Distancia precisa

Salir del ojo del huracán, muchas veces puede resultar casi inalcanzable, pero una vez que lo logramos con ayuda profesional, sólo entonces podremos tener incluso un mejor entendimiento, para poder observar a la distancia de la desagradable situación. Es muy común que durante el proceso terapéutico desde la psicoterapia reichiana, logremos entrar en contacto con nuestras sensaciones más profundas y más reales para lograr sentir lo que en realidad necesitamos.

  • En busca de la verdad perdida

Teóricamente todos deberíamos saber que no existe una verdad absoluta. Y profundizando sobre la percepción de la realidad, podremos entender que en nuestro cuerpo también hay información valiosa, lo que nos llevará a entender que lo que yo pienso puede no coincidir con el otro miembro de la familia. En el espacio terapéutico se reforzará la seguridad sobre sí mismo y nos ayude a entender que no todo en la familia es luchar y desconfiar.

  • ¿Conflictos?, sí gracias

Dentro del sistema educativo familiar, hay cuatro actitudes a desarrollar: creatividad, autoestima, autorregulación, asertividad. Estas mismas actitudes nos ayudarán a ver los conflictos como algo necesario, incluso positivo, ya que forma parte de la vida cotidiana familiar. Es muy común caer en los extremos, que por evitar reproducir los patrones familiares de padres y madres, nos volvemos permisivos y sin límites claros, lo que genera angustia, confrontaciones, guerras, divisiones, infantilizar eternamente a los hijos. En el espacio terapéutico se acompaña a focalizar, a sentir y a reconocer al otro con sus diferencias.

  • La vida es movimiento eterno

Los motes, las etiquetas, los señalamientos, los encasillamientos,  las imitaciones malintencionadas, a largo plazo generan un malestar, contracción, angustia o enfermedades.  Muchas veces como padres, nos aferramos al pasado, o a imponer deseos frustrados y expectativas que no fuimos capaces de llevar a cabo, comúnmente las frustraciones profesionales o de viajes, no permitamos que ello condicione la felicidad y libertad emocional de nuestros hijos.

Vivimos en una época de cambios vertiginosos, tanto en las relaciones como en la  tecnología. La clave está en la creatividad de la flexibilidad, que iremos desarrollando o reconstruyendo en el espacio terapéutico. No podemos quedarnos con las etiquetas de las brechas generacionales de pertenencia a la Generación “X”, Baby boomers, Millenials, o Generación “Z”.

PSICOLOGIA CORPORAL

Psicología corporal reichiana.

 

 

En la psicoterapia corporal reichiana, valoramos mucho entablar una adecuada relación terapéutica con la persona, al hablarle no como los textos de las terapias lo dicten, sino desde una manera objetiva y sencilla, ya que se trabaja con el cuerpo entre las manos, con el cuerpo mental, físico y energético.

Centramos toda nuestra atención al microcosmos que representa cada persona a quien prestamos nuestro servicio. La persona interesada en un enfoque integral, no necesita que le hablemos técnicamente, ya que se le puede hablar desde la experiencia propia, sin temor, esto no significa darle  largas explicaciones, ni confesiones personales, sino que es ser breve y puntual, basta con una explicación concreta y concisa sobre el punto crítico de la persona.

Apoyamos nuestra confianza y respondemos a ciertas preguntas que estén en relación a su proceso y que le pueda servir en la transferencia. Abriendo la posibilidad de ofrecer posibles alternativas frente a su problemática a resolver quepor sí mismx va a ir procesando y elaborando.

La metodología reichiana, inspiración del enfoque biofuncional del Dr. Guasch se basa en el trabajo corporal sobre siete niveles del cuerpo propuestas por W. Reich, que va de cabeza a pies, siguiendo el libre flujo energético, centrado en localizar el punto de atasco, de bloqueo bioenergético.

Nos apoyamos en diferentes técnicas de respiración contrayendo los músculos al inhalar, al exhalar aflojando la coraza y los bloqueos emocionales. No se busca la catarsis, ni que entre en estados alterados de conciencia. Más bien se hace un trabajo activo individual, a lo que se le denomina psicosomática en acción, en donde el terapeuta como el sujeto en psicoterapia deja de ser paciente y pasa a tomar una postura activa con sus tres cuerpos: psíquico, somático y energético. 

¿Porqué juntar el trabajo en el cuerpo con el enfoque psicoanalítico o verbal? Creemos que porque se vincula en un nivel de resistencia del amor, de la seguridad, del narcisismo primario, por lo tanto, trabajar con el cuerpo es fundamental. Es un proceso de:

  • Reparación.
  • Reestructuración de lo arcaico.
  • Elaboración mental y corporal sobre sí.
  • Narcisismo primario: amor a sí mismx desde la infancia.
  • Se trabaja sobre el bloqueo emocional.
  • Calidad de la presencia.
  • Aceptación y contención.
  • Integración de las expresiones verbal y no verbales.
  • La palabra ayuda a la reconstrucción de los mecanismo de defensa.
  • Concientizar las impresiones corporales.
  • Descarga emocional a través de la confrontación caracterial, propia de la Vegetoterapia que Reich buscaba, por medio de la indagación de la coraza corporal y caracterial.

Bajo estas premisas, el enfoque biofuncional se encarga de indicar cuándo las emociones son enquistadas en el tejido muscular y causan una restricción energética o un bloqueo emocional que impide la fluidez energética.

Trabaja a la vez sobre el hueso arcaico y sobre las estructuras en todos los sentidos, ayudando a la persona a aflojar las corazas y volverla a un estado de fluidez.

La transferencia se trabaja en un nivel directo y por la calidad de la presencia del terapeuta, ya que cuando la persona en psicoterapia vive emociones muy intensas, generalmente sobre cosas relacionadas con la infancia, tiene una mayor necesidad de calidad de presencia, de aceptación, de contención y de calor.