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FAMILIA Y CONFLICTOS

Seis pasos para resolver conflictos de familia

Así como cada familia es un universo, los conflictos son algo innegable dentro de los sistemas familiares.  Si existe un problema psicológico en la relación familiar, no acudimos a la vecina, ni vamos con un ingeniero, así como cualquier avería del auto, no vamos con un psicólogo.

Cierto es que algunas heridas emocionales no las podemos olvidar tan fácilmente, pero sí está al alcance de todo mundo tomar la iniciativa de buscar ayuda profesional, y resulta imprescindible tener la actitud de salir adelante a pesar de los desagradables caminos tortuosos, cuando pareciera un camino sin fin.

 Los 6 pasos sugeridos para resolver conflictos familiares:

  1. Planteamiento del problema El tono y las formas de cómo se plantean los problemas, pueden venir de interminables y agotadoras discusiones inútiles. Por ello, hay que entrenarse en la comunicación verbal y no verbal, en saber detectar cuándo ocurren sensaciones intensas en nuestro cuerpo y aprender a detectar las reacciones más sutiles del otro miembro de la familia en conflicto.
  2. ¿Qué es lo verdaderamente importante? Tenemos que aprender a desarrolla la capacidad de dar importancia  a lo que la tiene, lo imprescindible, lo relativo de las cosas. Según vayamos viviendo la experiencia crítica, también tenemos que aprender discernir qué es lo que realmente que importa, y automáticamente lo demás se coloca y lo podremos entender.
  3. Distancia precisa Salir del ojo del huracán, muchas veces puede resultar casi inalcanzable, pero una vez que lo logramos con ayuda profesional, sólo entonces podremos tener incluso un mejor entendimiento, para poder observar a la distancia de la desagradable situación. Es muy común que durante el proceso terapéutico desde la psicoterapia reichiana, logremos entrar en contacto con nuestras sensaciones más profundas y más reales para lograr sentir lo que en realidad necesitamos.
  4. En busca de la verdad perdida Teóricamente todos deberíamos saber que no existe una verdad absoluta. Y profundizando sobre la percepción de la realidad, podremos entender que en nuestro cuerpo también hay información valiosa, lo que nos llevará a entender que lo que yo pienso puede no coincidir con el otro miembro de la familia. En el espacio terapéutico se reforzará la seguridad sobre sí mismo y nos ayude a entender que no todo en la familia es luchar y desconfiar.
  5. ¿Conflictos?, sí gracias Dentro del sistema educativo familiar, hay cuatro actitudes a desarrollar: creatividad, autoestima, autorregulación, asertividad. Estas mismas actitudes nos ayudarán a ver los conflictos como algo necesario, incluso positivo, ya que forma parte de la vida cotidiana familiar. Es muy común caer en los extremos, que por evitar reproducir los patrones familiares de padres y madres, nos volvemos permisivos y sin límites claros, lo que genera angustia, confrontaciones, guerras, divisiones, infantilizar eternamente a los hijos. En el espacio terapéutico se acompaña a focalizar, a sentir y a reconocer al otro con sus diferencias.
  6. La vida es movimiento eterno Los motes, las etiquetas, los señalamientos, los encasillamientos,  las imitaciones malintencionadas, a largo plazo generan un malestar, contracción, angustia o enfermedades.  Muchas veces como padres, nos aferramos al pasado, o a imponer deseos frustrados y expectativas que no fuimos capaces de llevar a cabo, comúnmente las frustraciones profesionales o de viajes, no permitamos que ello condicione la felicidad y libertad emocional de nuestros hijos.

Vivimos en una época de cambios vertiginosos, tanto en las relaciones como en la  tecnología.

La clave está en la creatividad de la flexibilidad, que iremos desarrollando o reconstruyendo en el espacio terapéutico. No podemos quedarnos con las etiquetas de las brechas generacionales de pertenencia a la Generación “X”, Baby boomers, Millenials, o Generación “Z”.

4 comentarios - Deja un comentario
  • juan acosta -

    Quería dejar constancia de la utilidad de tu reportage, sobretodo teniendo en cuenta que estamos en una época (como bien dices)… De cambios que facilitan los conflictos entre parejas sobretodo.

  • Esperanza Llanes Marchena -

    Me ha encantado y me ha servido mucho. En primer lugar para conocer mejor mi cuerpo y mis necesidades. Conforme leía iba sintiendo una especie de relax, ya que no me encontraba bien, me sentí mucho más relajada y comprendí mejor el porqué de mi malestar.
    Respecto a la educación de los niños y adolescentes, me ha servido mucho para poder entender a mis nietos y a mis hijos, sobre todo a la pequeña, de 23 años. A veces nos peleamos o nos alzamos la voz por nada. Siento que he sido intolerante. Eso da lugar a que sin motivo ella me alce la voz. Otras veces la consiento demásiado. Le doy más de lo que debería. Me disculpo diciendo que es la pequeña, pero creo que la realidad es que la quiero tener cerca de mi( entendiendo mi interior), aunque ella siempre está viajando o fuera de casa , la realidad es que aún está dentro.
    Otra cosa, que aunque no por sabida y repetida me ha hecho reflexionar, es el hecho de escudarnos en la educación que tuvimos. Buena o mala, esa fue nuestra educación, debemos de aprender de ella a corregir errores y sacar lo bueno que tuvimos. De todo hubo. Es cuestión de buscar.
    Por último quiero decir que bno debemos escudarnos en que nuestra generación fue mejor y no entendemos a la presente. Nooooooo. Debemos ser fuertes y comprender el entorno en que los niños y los jóvenes se mueven, sus gustos, sus amigos, su diversidad. No podemos trasladarlos ni trasladarnos en el tiempo. Es cuestión de acoplarse. Ni todo es malo ahora, ni todo era bueno antes. Hay que aprender a sacar lo mejor de cada generación. Educar a nuestros hijos en buenos principios que les ayuden a ir por la vida como personas honradas y al mismo tiempo, labrarse un futuro y un porvenir. Ese es nuestro destino como padres y como abuelos. Ayudar a nuestra familia. A mí ha ayudado mucho leer esos comentarios. Algunos, la mayoría los conocía, pero no siempre hacemos caso de lo que sabemos

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