ACOMPAÑAR LA INFANCIA

Cómo acompañar las necesidades sexuales en la infancia

 

Publicado en Revista NATU No 1, Sevilla, Octubre-Noviembre 2017

 

Para poder acercarnos a un mejor entendimiento del proceso de desarrollo evolutivo natural de la sexualidad infantil, es importante aprender a reconocer que el adulto se relaciona desde un despertar de recuerdos, emociones y sensaciones conscientes e inconscientes de la propia infancia. Esto puede abrir una ventana que permita un contacto más sutil de autoconocimiento para acompañar mejor a los niños en momentos concretos.

 

Esta forma en que nos relacionamos con los niños, acompañada de un despertar de sentimientos y actitudes que muchas veces afloran desde lo más recóndito de la propia infancia, y que vamos reproduciendo en mayor o menor medida a través de reacciones, a menudo nos llevan al lado opuesto de lo que queremos: a la negación, la represión, la proyección, etc. Estas son actitudes que están presentes en la crianza y la educación sexual que trasmitimos a los niños dentro del sistema familiar.

 

A principios del siglo pasado, Sigmund Freud fue pionero en romper abiertamente con la moral autoritaria. Afirmó la existencia de la sexualidad infantil. Luego un discípulo suyo, Wilhelm Reich incursionó, con todas sus consecuencias, para salvaguardar la vida natural y sexual de la infancia, poniendo los medios necesarios para que las nuevas familias tuvieran el conocimiento para acompañar los procesos evolutivos naturales de todo ser humano, poniendo en práctica claves prevenir futuras distorsiones en relación con la vida sexual natural de cada individuo, tomando consciencia de los procesos biológicos de placer, evitando futuros bloqueos emocionales y afectivos, por mencionar algunos, la importancia del maternaje, la lactancia, al apego seguro, los besos y abrazos, la mirada, el tono de voz, como fuentes prevención de la coraza.

 

En la actualidad los sistemas familiares han evolucionado y se van transformando, pero las esencias de base siguen siendo las mismas. La figura femenina y la masculina son los pilares de referencia, que se transmiten con todas sus connotaciones, positivas y negativas. Por ello es fundamental la presencia consciente del adulto: marcar límites, pautas, llegar a acuerdos entre adultos y niños… Es importante porque los adultos somos el reflejo de una realidad social y cultural.

 

Un acompañamiento consciente en la sexualidad infantil conlleva adultos preparados, con conocimiento de sus propias limitaciones e inhibiciones, previniendo así la transmisión de esas restrictivas y salvaguardando la alegría y curiosidad innatas, fomentando su propia autorregulación y evitando futuras perturbaciones sexo-afectivas.  La comprensión y calidad natural de la sexualidad del futuro adulto, su autoestima y potencia psicosexual van a depender en alto grado de la respuesta y actitud del adulto actual frente a las fuentes de placer y autosatisfacción del niño actual.

 

Algunas claves para acompañar la sexualidad infantil

  • No reprimir verbalmente, tonos, miradas, gestos, indirectas, murmullos, silencios, desviar o evadir las preguntas previniendo el sentimiento de culpa.
  • Permitir/Tolerar, Si no se sabe qué decir o cómo reaccionar es mejor no actuar y acompañar con presencia firme.
  • Afirmar, Responder con afirmaciones puntuales ayuda a que integren de forma clara sobre su autoimagen y autopercepción.
  • Ofrecer respuestas adecuadas de sus genitales, con idéntico valor y significado al pene y la vulva.
  • Respetar la libertad sexual en los juegos espontáneos y no forzados entre iguales de edad, sin interferencias.
  • Valorar su deseo y sus sensaciones como algo hermoso y lleno de sentido.

 

 

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