CUERPO Y EMOCIONES I

La sabiduría del cuerpo y la magia de las emociones

(Primera parte)

 

Publicado en Revista “El despertador” No. 1, Sevilla, marzo 2009

 

Actualmente el ser humano está inmerso en un mundo que día a día se transforma, en el que la diversidad predomina, en donde se han quebrantado los límites sociales, culturales e ideológicos, distintas maneras de percibir las creencias, las variadas ideas políticas e incluso formas distintas de concebir la realidad, todas ellas coexisten en esta, nuestra única madre tierra (Gaia, Tonantzin tlalli, Pachamama, etc.). Parece una paradoja que en un mundo donde los sistemas de comunicación nos permiten un conocimiento global de la realidad de nuestro mundo, de los constantes descubrimientos que existen en el universo (macrocosmos) y aún más los del cuerpo humano (microcosmos), el hombre actual está redescubriendo las relaciones que tienen estos dos ejes de la vida en una unión a través de una energía vital. Y a su vez, tal es la necesidad de relaciones cotidianas con otros sujetos, automáticamente se piensa en encontrarse con algo más que un cuerpo, es alguien que expresa emociones, sensaciones, percepciones, ideas o imágenes.

El cuerpo tiene sus propios códigos de expresión y comunicación, que van desde la forma de cómo se mueve y las posturas que adopta hasta las gesticulaciones. El cuerpo humano es un gran imitador y delator, y en cada cultura se expresan diversas formas de ser y estar presentes con el cuerpo de una manera propia como distintiva de otras. Es bien sabido que el ser humano es el único animal capaz de fingir una expresión de euforia, melancolía o ira, de hacerla surgir o desaparecer súbitamente, es capaz de controlar su rostro y utilizarlo para transmitir mensajes reales y falacias desde su memoria corporal, es posible que adopte infinidad de expresiones.

El estudio de las interrelaciones entre los diversos sistemas bio-psico-sociales y su influencia sobre la salud o deterioro del cuerpo, son fundamentales para su encuentro en la obra del Dr. Wilhelm Reich, misma que habla de la importancia del carácter, la energía, la respiración y la expresión de la integración corporal en la introducción al trabajo directo con el ser humano. El encuadre clínico dentro de la metodología psicosomática, reichiana y post-reichiana de vanguardia se ha ido consolidando al sentir la importancia de descodificar el inconsciente a través del lenguaje corporal. Por lo tanto considero que, para cualquier proceso terapéutico que de importancia al cuerpo, su entorno, sus creencias y sus significados, es necesaria una buena fundamentación basada en las aportaciones contemporáneas de la evolución del trabajo reichiano.

Cada ser humano es presa fácil de sus propias trampas, lo que puede traer como consecuencia la retención de conflictos y emociones mediante una retención respiratoria, tensiones musculares, crispaciones crónicas, picores en la piel, espasmos abdominales, etc. Pues al no dar importancia a lo que el cuerpo nos dice, se cierran puertas a ayudas complementarias para el mejoramiento y el logro de una salud autorregulada, contribuyendo al deterioro e incluso la autodestrucción personal (depresión, estrés crónico, bulimia, anorexia, obesidad, adicciones, etc.). La visión reichiana ofrece nuevas perspectivas de percepción sobre la realidad con mejores resultados prácticos en la vida cotidiana.

El ser humanos es una unidad funcional psique-soma y eso ya es una línea innovadora de prevención de las psicopatologías y problemas emocionales que afectan al cuerpo y todo lo que conlleva, se crean mecanismos de defensa, que son mecanismos de adaptación, que cada individuo ha tenido que desarrollar para poder sobrevivir, para protegerse de ciertas pulsiones, deseos, necesidades básicas negadas, incluso antes del nacimiento, desde el periodo de gestación y la primera infancia.

Cuando he impartido mis talleres y explico la existencia de una coraza caracterial y corporal como lo propone W. Reich, trato de crear la atmósfera que propicie al abandono de uno mismo, a la rendición total, a dejarse llevar por las corrientes vegetativas que fluyen por el cuerpo y la liberación de los pensamientos estresantes de la vida moderna, donde nacemos y renacemos en la esencia misma en busca del contacto con lo más esencial, lo más primitivo del ser y lo que nos puede conectar con naturaleza real del animal humano. Bajo este rubro, se centra la atención sobre los obstáculos emocionales, que son todo aquello que  impide el flujo energético con facilidad de algunas emociones básicas como el miedo, tristeza, ira, alegría, amor, ansiedad… mismas que tienen un efecto directo sobre los procesos psicológicos y corporales.

Cuando la persona acepta trabajar con su cuerpo, se designan ciertos movimientos neuromusculares sugeridos por el terapeuta reichiano, abriendo caminos inexplorados para cada persona, mientras al paso del tiempo muy sutilmente se comienza a dar cuenta, de que los demás lo empiezan a percibir diferente, y se atreve a decir no, a dar y recibir sin miedo a la negación, y asimila y procesa su vida de otra forma. Y así vamos desglosando su vida, pues el darse cuenta, no es lo mismo que saberlo.

El cuerpo tiene un lenguaje y un comportamiento que está plasmado en su historia y geografía personal, en donde nos encontramos con el concepto de acorazamiento corporal que W. Reich encontró a través de sus investigaciones, enfatizando la existencia de bloqueos emocionales que se quedan enquistados en el cuerpo humano en siete niveles: el segmento ocular, el segmento oral, el segmento cervical, el segmento torácico, el segmento diafragmático, el segmento abdominal y finalmente el segmento pélvico.

A continuación, daré una breve descripción de ejercicios básicos para que nuestros lectores hagan una autoevaluación sobre las reacciones de su cuerpo y sus emociones durante unas semanas.

El primer segmento que es el ocular, tiene que poner atención en darse cuenta qué es lo que sucede a nivel de la mirada, con qué personas frunce el ceño cuando se las encuentra por la calle o se ve en la obligación de ir a visitar. Tiene que fijarse qué es lo que pasa tanto por su parte como de la otra persona. Se pueden encontrar contracciones e inmovilizaciones en la frente, carente de expresión o arrugada en exceso y la mayoría de los músculos de los ojos, de los párpados, la frente, y las glándulas lacrimales, etc. Las expresiones  de la mirada vacía que suele indicar evasión de la realidad el ojo como el oído y la nariz, pertenecen al primero de los siete niveles, siendo la sede de los tres sentidos que son: la vista el oído y el olfato. Es importante este segmento, debido a que un tercio de nuestras vías nerviosas están destinadas a los ojos…

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